viernes, 5 de octubre de 2007

D1EZ

Bien...esto ocurrio hace muchos años, cerca del lugar donde el joven Belmont intentaba conquistar a su amor, a su objeto del desvelo, etc.
Esta historia tomo cerca de ese lugar, en una hacienda cerca del palacio de los Belmont.
Marianne, una joven muy conocida en el reino por ser muy buena onda con todos, se paseaba por los prados, pensando en el pasado, en sus amigos y familiares, practicamente estaba viendo el pasto crecer.
Marianne era bonita, muy suspicaz y al ser muy conocida en el pueblo, obviamente conocia a la familia Belmont, los pasaba a visitar almeno una vez a la semana al palacio.
Se sentia muy bien con ella misma, todo le sonreía, le ponía buena cara, le hacia ver todo muy facil, Marianne siempre convivia con sus amigos y le gustaba pasear por la ciudad con ellos.
Una de las amigas de Marianne (que su nombre queda pendiente para despues), era la que proponia estos paseos, y ella era la que mas visitaba a Marianne en su casa, que desgraciadamente quedaba muy lejos de la ciudad.
Marianne se sentía muy feliz al ver a su amiga llegar a la puerta de su casa, esto le alegraba el día, aparte de la vida.
Marianne, un día, en la ciudad, descubrio algo impresionante, que la hizo sentirse emjor, no sabia lo que era, pero parecia un espejo muy extraño.
Tenía en dibujos: una esmeralda, un sol, un collar, un árbol, una nuez, una estrella, un reloj, y un oso.
Esto era extraño porque este espejo era diferente a los demas, y la unica persona en la que confiaba para mostrarselo era su amiga.
Y así lo hizo, el espejo les atraía, les mostraba algo mas que un simple reflejo, algo mas que sus rostros en cristal, pero no sab{ian que eran.
Los simbolos tambien eran extraños, les parecia como que ten{ían un orden logico, asi que se decidieron a averiguar loq ue significaban.

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